Todos los diseñadores hemos pasado por esta situación, cuando el cliente nos pide propuestas gratuitas, principalmente cuando estamos iniciando nuestro trabajo como freelance. Siempre hay un cliente que esta buscando diferentes opciones para escoger la mas barata, aunque no te lo digan es así y si no tienes la suficiente experiencia es muy probable que caigas en la trampa.

Lo que suelen decir es “Nos gustaría ver una propuesta gratuita para conocer tu forma de trabajo, si nos gusta pagaremos el diseño”. Eso no es completamente cierto. Es posible que si le gusta tu diseño no pague lo que al final tú le estarás cobrando por un trabajo que ya hiciste y en el peor de los casos, que ya sabemos cual es, te dirán “Vamos a revisar tu propuesta y te dejamos saber. Es que estos días tenemos mucho trabajo y no tenemos tiempo.”…pero a los 3 meses ves una diseño de ese cliente con un toque de tu creatividad. Caíste en la trampa.

La primera razón para cobrar por una propuesta de diseño es nada mas y nada menos que NO EXISTE LA PROPUESTA DE DISEÑO. Así mismo como lo lees. Si el cliente quiere ver tu trabajo, tu estilo o linea gráfica, para eso está tu portafolio. Debes tener una página web o herramienta para mostrar portafolio de trabajo. Las razón por la que no existe una propuesta de diseño es la siguiente:

“El diseño no es una tarea simple”

El proceso de diseño es complejo, requiere de investigación, descubrimiento, arquitectura y creatividad. Esas cosas por las que posiblemente pasamos de 3 a 4 años estudiando para poder desarrollarlas. No las adquirimos de la noche a la mañana. Un típico proceso de diseño,  por lo general incluye:

  • Reuniones y entrevistas sobre el producto o compañía.
  • Investigación de la competencia.
  • Información sobre el cliente.
  • Diseño de proyectos (En caso de páginas web: Mapas de sitios, wireframes, mockups)
  • Un plan de desarrollo del diseño.(En caso de páginas web)

El diseñador gráfico simplemente no debe hacer propuestas gratuitas

Como podrás darte cuenta, un diseño no es una propuesta, el diseño es un trabajo. Para hacer la propuesta hay que hacer lo mismo que para el diseño final, simplemente. Si presentas una propuesta, y el cliente acepta ¿Qué harás como diseño final? No harás prácticamente nada, solo unos ajustes y todos sabemos que el cliente no te pagará lo que se merece el trabajo por unos ajustes.(Sin mencionar que la propuesta la quiere gratis).

Hasta para negocios pequeños, el diseñador necesita unas cuantas horas para investigar tu marca, tu negocio antes de comenzar a crear la pieza o web que va a comunicar tu imagen.

En el caso de las páginas web, una propuesta (mockups o wireframes) es probable que para el cliente no signifique nada. Muchas veces el cliente quiere ver colores, imágenes y muchas cosas que los ayuden a imaginarse el trabajo final para sentir que de verdad tu trabajo va a funcionar. Por eso la tarea de hacer una “propuesta” no es simple, hay que sorprender al cliente y mostrarle con dibujos y cosas sencillas que tu trabajo va a funcionar. Eso implica un gran esfuerzo y tiempo que yo personalmente pienso que no debería ser gratis.

El diseñador debe ayudar al cliente a entender y a confiar en su trabajo. Y si no les interesa, tal vez deberíamos preguntarnos si deberían ser nuestros clientes.